Fundamentos de Hatha — lento, con los pies en la tierra, intencional. Crea secuencias que conecten la postura con la respiración: escribe tus propias indicaciones de alineación, mantén un ritmo constante y deja que la práctica fluya.
Estilo Hatha suave — la suavidad es fortaleza. Usa un lenguaje amable en tus indicaciones, pon temporizadores sin prisa, elige imágenes tranquilas — crea una práctica que se sienta como un abrazo cálido.
Flujo Vinyasa — la respiración mueve el cuerpo. Diseña flujos donde cada movimiento se conecte con una inhalación o exhalación — crea secuencias temáticas, combina lento y dinámico, y encuentra tu ritmo.
Disciplina estilo Ashtanga — la constancia es la práctica. Construye una secuencia fija a la que vuelvas una y otra vez — mismas posturas, mismo orden, mismo ritmo constante — y observa cómo te transforma.
Alineación y accesorios (Iyengar) — la precisión se encuentra con la práctica. Escribe notas detalladas de alineación para cada postura, fotografía tus configuraciones de accesorios y usa indicaciones de voz para la preparación y la liberación.
Energía inspirada en Kundalini — despierta desde dentro. Combina posturas con instrucciones de respiración, usa ciclos repetitivos y elige imágenes que tengan significado simbólico — cada práctica se convierte en un ritual.
Restaurativo & Yin — el arte de no hacer nada — con intención. Configura temporizadores muy largos, documenta la disposición de tus accesorios, elige imágenes suaves y serenas, y deja que las posturas te sostengan.
Secuencia estilo Bikram — las mismas 26 posturas, en el mismo orden, cada vez. Ajusta la duración de las pausas, añade guía de voz y cultiva la disciplina de una práctica constante.